
Arrodillado, viste habito negro y capa pluvial; entre Cristo crucificado y la Virgen, que a derecha e izquierda se le aparecen, por lo que no sabe hacia que lado volverse. Un ángel con el báculo y otro con la mitra. En el suelo, tres libros. En el cielo, muchos ángeles. Representa la meditación de San Agustín: «en medio de los dos, no se donde volverme; dudo entre la sangre de Cristo y la leche de su madre».